Evaluar el abuso sexual infantil. Necesidad y dificultad.

28 Ene 2017
Adolescentes y niños

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El abuso sexual infantil se define como toda conducta sexual mantenida entre un adulto y un menor. Aparte de la diferencia de edad,factor clave para el no consentimiento de la relación (de ahí el abuso) lo que realmente define esta situación es la asimetría de roles entre víctima y abusador y la coacción implícita o explícita (Echeburua,2008).Las conductas abusivas pueden ser con contacto físico o utilización del menor como objeto de placer sexual por parte del agresor.Todos estos actos pueden o no dejar huella física en el niño o niña y en los casos en que no queda huella, el testimonio de la persona que ha sufrido el abuso es lo único que tenemos los peritos para poder evaluar la existencia o no del mismo.
La dificultad de la evaluación psicológica estriba en la fiabilidad de las narraciones infantiles,que a determinadas edades puede estar mezclada con la imaginación o por relatos “prestados” de otros, además de la posible manipulación por personas del entorno del menor, en especial en divorcios conflictivos y con alta litigosidad de forma que los menores que se ven envueltos en los procesos viven sucesivos traumas al tener que narrar una y otra vez la situación abusiva a diferentes profesionales, agravándose las secuelas del propio abuso, lo que conocemos como victimización secundaria. Por eso, los especialistas plantean la necesidad de mejorar las entrevistas psicológicas periciales, con la finalidad de disminuir esa victimización y ser más fiables.
La prevalencia del abuso sexual infantil en España es parecida a la de otros países occidentales y se sitúa en torno al 18,9% (15,2% en niños y 22,5% en niñas), según estudios de la Universidad de Barcelona.

Muchas denuncias se producen en el contexto de una separación conflictiva. El problema estriba en cómo distinguir en qué casos, de entre los denunciados, se han producido realmente abusos sexuales, y para ello es decisivo el tipo de pruebas e interrogatorios que se practican.Existe consenso científico en que la técnica SVA-CBCA (Evaluación de la Validez de la Declaración y Análisis del Contenido Basado en Criterios) es una de las metodologías más adecuadas para validar la declaración de los menores que han podido sufrir un abuso sexual. Esta técnica fue impulsada por el psiquiatra Max Steller, del Instituto de Psiquiatría Forense de Berlín y en la actualidad es la prueba de referencia para evaluar la veracidad del testimonio verbal.Es necesario recoger el relato de los hechos, evitando interferencias y aplicar técnicas para determinar la afectación que pueda haber. De no realizar correctamente las entrevistas, estas pruebas periciales pueden destruir la validez de la narración.

El SVA está formado por tres componentes mutuamente dependientes: a) una entrevista estructurada con la víctima, b) el CBCA que evalúa el contenido de la declaración de la persona, y c) la integración del CBCA con la información derivada de un set de preguntas denominado Lista de Validez, el cual combina la información extraída del análisis del contenido de la declaración con otra información relevante del caso y con la información obtenida a partir de la exploración de la entrevista o entrevistas previamente realizadas (Horowitz, 1991).

Se debe tener en cuenta la edad del testimonio, ya que este dependerá en gran parte del desarrollo del lenguaje y en niños menores de tres años es todavía realmente escaso y requieren de pruebas complementarias al testimonio. Hay controversia entre expertos: unos creen que los niños son testigos absolutamente capaces y otros aseguran que no son fiables porque son fácilmente manipulables. “Los niños más pequeños no pueden mentir porque es una tarea cognitiva que requiere de habilidades sociales para declarar y para controlar su propio comportamiento. Además, a esas edades no tienen conocimiento de los actos sexuales”, asegura Steller. Según la hipótesis del psiquiatra alemán Undeutsch, en la que se basó el trabajo de Max Steller, las declaraciones sobre sucesos experimentados por uno mismo difieren en la calidad del contenido de las declaraciones fabricadas. “Por ejemplo, cuando alguien describe algo que ha vivido, fácilmente menciona las sensaciones, los sentimientos que ha experimentado, y cuando está mintiendo es muy probable que la dificultad de construir el relato haga que no mencione este tipo de detalles”, añade Steller. “Es más probable que alguien que miente construya un relato muy ordenado”, sigue este experto, “mientras que un niño que explica una experiencia real puede empezar por un detalle y hacer un relato muy desestructurado”.

Los peritos también debemos tener en cuenta los detalles de hechos que los niños más pequeños explican, pero que no entienden, como por ejemplo, dar detalles gráficos del acto sexual o detalles inusuales para la edad y el entendimiento del niño (Manzanero,2001). Además de contribuir a la veracidad del abuso, este tipo de técnicas permite determinar si el niño ha sido o no influido, aunque deberán ponerse en común con el resto de resultados de la evaluación

El Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid emitió un comunicado el pasado verano, sobre la supuesta existencia de falsos negativos (casos reales que no son detectados) en los casos investigados por Juzgados de toda España y ponía de manifiesto la dificultad para investigar estos delitos, por la clandestinidad en la que se producen y por no existir, en muchos casos ninguna evidencia física del abuso. El papel del psicólogo forense en casos de abuso sexual infantil se traduce en: la obtención y valoración del testimonio ofrecido por el menor y la evaluación del posible daño psicológico asociado al abuso. La metodología utilizada en estos casos únicamente permite un diagnóstico de probabilidad, y, en aras de preservar el principio del interés superior del menor, se ha logrado en muchos casos la protección adecuada de menores víctimas. Un informe pericial en este contexto requiere un alto grado de responsabilidad, prudencia y pericia y, como toda investigación con metodología científica es susceptible de replicación  y/o crítica .

Los informes periciales constituyen pues un documento útil, veraz y especializado, realizado con altos estándares técnicos y deontológicos y contribuyen a la protección de personas vulnerables como son los niños.En Mens Sana Psicología realizamos nuestros informes con la máxima calidad y atendiendo a todas las normas técnicas y científicas.Si requiere un informe de calidad, contrastado y con las máximas garantías en Madrid, llámenos.Estaremos encantados de atenderles.

 01/28/2017


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