¿Cómo afecta el divorcio a los niños? | Menssana Psicología

¿Cómo afecta el divorcio a los niños?

psicologia familiar
03 Dic 2014
Adolescentes y niños

El divorcio es una situación difícil y dolorosa para la pareja, pero es mucho peor para los niños. Cuando los adultos se divorcian, pierden una relación afectiva, una ilusión de pareja, la identidad como familia y muchas cosas más. Además, su trabajo, su situación económica y su vida diaria pueden verse afectadas y hacerles sentir atrapados en un caos emocional.

A los niños les pasa lo mismo. No entienden la situación, pierden la visión de la unidad familiar, la cercanía con uno de los padres, su rutina se ve truncada, etc. y esto les lleva a un desequilibrio emocional que les afecta durante su crecimiento.

Por descontado, el divorcio de unos padres conlleva problemas implícitos para los hijos que pueden superarse a corto-medio plazo o por el contrario durar un largo periodo de tiempo. Dependiendo de las características de cada niño y de la relación familiar que exista posteriormente, podrá darse un crecimiento más normal, tranquilo y afectivo o no, pudiendo afectar en el periodo de adaptación y superación de la nueva situación existente.

El divorcio es siempre para los hijos una experiencia diferente que para los padres. Ante una misma situación, los niños no poseen las herramientas que poseen los adultos para afrontar el problema e intentar superar las dificultades, ya que además, según la edad del niño y su personalidad, sus reacciones serán diferentes y su rutina se verá truncada en mayor o menor grado. Cambiar de residencia y/o ciudad, cambiar de amigos o perder el vínculo afectivo con unos de los padres puede ser un mayor problema para niños de 2 a 12 años, los cuales están creciendo en un entorno que se trunca de forma inesperada.

El divorcio se realiza como matrimonio, no como padres, es decir, no se divorcian de sus hijos ni de su papel como padres, o al menos no deberían hacerlo, pero muchas veces si crea un cambio en la estructura familiar, creándole al hijo dos núcleos familiares distintos representados por papá y mamá con unas normas y rutinas diferentes.

Ante todo, hay que entender a los hijos, mirar por su bienestar e intentar explicarles la nueva situación que van a vivir (según la edad y grado de madurez del menor), siempre respetando sus miedos y controlando sus comportamientos, ya que muchas veces se ven afectados por problemas de sueño, bajo rendimiento académico o trastornos alimenticios como consecuencia del divorcio y su sentimiento de culpabilidad.

Si los adultos gestionan de manera positiva su divorcio y mantienen una buena relación e incluso cooperación como padres por el bien de su hijo, los posibles trastornos de los niños se verán disminuidos, aumentado la autoestima y el bienestar de los pequeños. Tanto es así que muchos padres deciden consultar a especialistas y asistir a terapia familiar y terapia de pareja. En Mens Sana Psicólogos ofrecemos un servicio integral para toda la familia y nos preocupamos del bienestar de grandes y pequeños, para que las consecuencias del divorcio se superen de la mejor forma posible


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