El arte de dejar todo para después: Procrastinación | Menssana Psicología

El arte de dejar todo para después: Procrastinación

25 Abr 2015
Adultos

 

procratinaciónLa frase “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy” es un ejemplo de lo arraigado de posponer los asuntos para después. Sentir que no llegamos a todas las tareas del día, que no tenemos tiempo para nada o que el trabajo nos supera puede ser el resultado de ir retrasando durante días o semanas las tareas por hacer. Con el paso del tiempo, lo que al comienzo nos da cierta seguridad o sensación de control, al final supone un gran desgaste y crea insatisfacción, ansiedad y disminuye nuestra capacidad de autorregulación, ya que, realidad lo que hacemos es huir de ciertas tareas que nos resultan aburridas, rutinarias o a las que no encontramos sentido.

La otra cara de la procrastinación es a qué nos dedicamos en esos momentos en los que debemos estar dedicados a nuestros quehaceres y aparece actividades generalmente gratificantes: comer, navegar por Internet, salir de compras, que pueden llevarnos a conductas adictivas por la frecuencia e intensidad con que las repetimos.

Hay diversas causas que explican la postergación:

  • Perfeccionismo: Querer hacer todo bien todo el tiempo eleva el nivel de estrés y nos inmoviliza.
  • Falta de incentivos: Necesitamos sentirnos satisfechos con nuestra actividad, si hagamos lo que hagamos nunca estamos contentos, la rutina es demoledora
  • Creencias irracionales: Si nos vemos incompetentes, veremos las tareas como imposibles de cumplir.
  • Falta de asertividad y deseo de agradar: Personas que basan sus actos en deseos de aceptación por parte de los demás. Si no sienten esa recompensa, tienden a dejar la tarea.
  • Exceso de tareas: se sienten incapaces de organizar su tiempo y de establecer prioridades, pasan progresivamente a un estado de angustia y se sienten desbordados e inmovilizados para actuar.

En definitiva es un problema de conducta y autorregulación, la solución pasa por planificar bien el tiempo, hacer las tareas en intervalos de tiempo no muy separados y si es necesario, delegar en otras personas lo que sea oportuno. Varias actitudes que podemos tomar para disminuir la postergación de tareas son:

  • Admitir que podemos fallar y frustrarnos por ello. Un fallo nos sirve para aprender y para mejorar la próxima vez.
  • Establecer prioridades, diferenciar entre urgente e importante.
  • Cuidar el ambiente donde habitualmente estamos: luz, ruidos, interrupciones constantes.
  • Dividir tareas complejas en partes, ya que podemos llegar a verlo como algo irresoluble por el tamaño.
  • Trabajar un poco cada día, evitar atracones, eso hará que nos” enganchemos” y podamos acabar.
  • Tomar decisiones reflexionadas, valorar cosas positivas y negativas de todas las opciones y, finalmente, pensar que siempre nos podemos equivocar pero que algo aprenderemos de todo lo que nos ocurre.

En Mens Sana Psicología trabajamos desde hace años en mejorar la autoestima y las habilidades de nuestros pacientes. Con la Terapia Cognitivo-conductual te ayudamos a mejorar tus puntos débiles para que tengas una actividad plena y gratificante.


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